Silueta de un pequeño coche color carbón con las alas desplegadas sobre una fina línea verde salvia y fondo marfil.

Pronóstico / 65% de probabilidad

¿Llegarán a venderse los coches voladores? En 2028, cien vehículos aprobados tendrán dueño

China acerca la producción; España y América Latina muestran el reto real: certificar carretera, vuelo, pilotos, espacio aéreo e infraestructura antes de entregar cien unidades.

Ilustración conceptual de un vehículo diseñado para circular por carretera y volar. Ilustración editorial generada con IA / ParallaxSee

Un coche volador de verdad no es simplemente un taxi aéreo con un nombre atractivo. Debe permitir que su propietario se desplace por carretera y por aire con un mismo vehículo —o con dos módulos concebidos y vendidos como un solo sistema— y debe ser legal en ambos mundos. La historia ya produjo uno: el Fulton Airphibian obtuvo certificación aeronáutica estadounidense en 1950, pero no logró convertirse en un negocio duradero. La máquina voló; el mercado no despegó.

Setenta y seis años después, la diferencia es la convergencia. China construye líneas de producción, Europa completa reglas para aeronaves de despegue vertical y varios países hispanohablantes ya regulan drones, espacio aéreo digital y movilidad avanzada. En abril de 2026, el presidente de XPeng dijo a Reuters que esperaba entregas a gran escala de su vehículo modular en 2027. En septiembre, PAL-V anunció que había obtenido aprobación europea para su organización de producción. Son señales de avance, no pruebas de una venta utilizable.

ParallaxSee pronostica con 65% de confianza que, antes de terminar 2028, al menos un nuevo modelo fabricado en serie para carretera y vuelo tendrá las autorizaciones necesarias para operar en ambos modos en un país y habrá entregado 100 unidades completas a clientes de pago. Contarán los vehículos transformables y los sistemas emparejados de automóvil y aeronave. No contarán reservas, inventario de concesionario, prototipos, kits incompletos, exhibiciones ni aparatos limitados a pruebas controladas por el fabricante.

Esta edición investiga el umbral desde España, México, Colombia, Argentina y Chile. Ninguno necesita ser el primer mercado. Sus normas revelan, sin embargo, el trabajo que separa una demostración espectacular de un producto: certificar la aeronave, matricular la parte terrestre, formar al piloto, asegurar la operación, encontrar dónde despegar y convencer a la comunidad de que el beneficio justifica el ruido y el riesgo.

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01 — Primero hay que separar el coche volador del taxi aéreo.

La expresión mezcla tres productos distintos. Un eVTOL transporta personas mediante rotores eléctricos y despega verticalmente, pero normalmente no circula por una carretera. Un vehículo transformable lleva alas o rotor consigo y cambia de configuración. Un sistema modular conduce por tierra mientras guarda una aeronave diseñada expresamente para acoplarse a él. Solo los dos últimos encajan en este pronóstico.

La distinción importa porque el eVTOL ya ha cruzado hitos que el coche volador todavía persigue. EHang informa en su documentación anual presentada ante la SEC que su EH216-S obtuvo en China certificado de tipo, aeronavegabilidad estándar, producción y operador; sus operadores pueden vender vuelos en lugares autorizados. Es un logro aeronáutico relevante, pero el pasajero compra un trayecto, no un aparato capaz de llevarse a casa por carretera.

El candidato más directo es el Land Aircraft Carrier de ARIDGE, antes XPeng AeroHT. Un vehículo terrestre de seis ruedas transporta un pequeño eVTOL plegado y lo recarga. La empresa afirmó en 2025 que superaba 7.000 pedidos y que su planta había iniciado producción de prueba; su presentación corporativa del sistema y de la fábrica describe capacidad industrial, no cien entregas legales ya completadas.

La ingeniería visible explica por qué el diseño modular puede llegar primero. Una solicitud de patente de Guangdong Huitian detalla un mecanismo telescópico con superficies inclinadas que corrige el desalineamiento al cargar la aeronave. El vehículo terrestre no tiene que levantar en vuelo sus ruedas, suspensión y estructura de choque. La aeronave no tiene que recorrer kilómetros de asfalto. Cada módulo se especializa y la conexión absorbe parte de la complejidad.

La modularidad también rompe la fantasía puerta a puerta. El usuario conduce hasta un lugar apto, descarga el aparato, vuela y necesita resolver el último tramo al aterrizar. El primer mercado será una combinación de automóvil y aviación recreativa, no una fila de coches despegando desde un atasco.

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02 — Una fábrica no vende permiso: la certificación es una escalera de varios peldaños.

El objeto debe satisfacer dos familias de reglas que fueron escritas para máquinas separadas. En carretera necesita homologación, matrícula, luces, frenos, dimensiones y protección compatibles con la jurisdicción. En el aire necesita una base de certificación o categoría operacional válida, mantenimiento, limitaciones de vuelo y, según el caso, licencia de piloto y certificado de operador. Después llegan espacio aéreo, seguro, ruido, aeródromos y reglas locales.

Europa muestra cuán específico se vuelve el examen. EASA creó una condición especial para aeronaves VTOL pequeñas porque los requisitos convencionales de avión y helicóptero no cubrían todas sus arquitecturas. Para operaciones sobre zonas congestionadas, la categoría reforzada exige que una avería no convierta una calle cualquiera en pista improvisada.

Las reglas operacionales europeas ya no son una intención distante. La revisión de marzo de 2026 para operaciones aéreas incorpora límites de rendimiento, manuales, planificación y requisitos para aeronaves con capacidad VTOL. Obtener un certificado de tipo no autoriza cualquier ruta: el explotador debe demostrar cómo vuela, dónde puede desviarse y qué hace cuando algo falla.

El suelo también es infraestructura aeronáutica. Las especificaciones prototipo de EASA para vertipuertos definen superficies, ayudas visuales y un volumen libre de obstáculos con forma de embudo. Un coche volador puede circular hasta un aeródromo existente, y eso simplifica su debut. Si pretende despegar cerca de la ciudad, necesita una instalación cuyo diseño, rescate, incendios, energía y conexión terrestre estén coordinados.

PAL-V ilustra el orden correcto de los verbos. Su aprobación de organización de producción significa que puede fabricar productos aeronáuticos bajo supervisión europea. No significa por sí sola que cada Liberty tenga completada la aprobación del producto ni que cien propietarios puedan volarlo mañana. Producir, certificar, matricular y entregar son hechos distintos; la predicción exige los cuatro relevantes.

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03 — España enseña que el cielo urbano será un sistema digital y municipal.

España comparte el marco de EASA y añade una ventaja práctica: experiencia integrando aeronaves no tripuladas en un espacio aéreo denso, turístico y atravesado por aeropuertos. ENAIRE publica zonas geográficas UAS y datos normalizados para planificar operaciones. Esa capa no autoriza un coche volador, pero muestra el futuro cotidiano: antes de encender rotores, la máquina deberá saber qué volumen está disponible, qué restricciones entraron en vigor y quién más vuela.

La aceptación no se obtiene con un certificado. En el estudio europeo de movilidad aérea urbana, que incluyó Barcelona, EASA encontró apoyo inicial y preocupaciones claras por seguridad, ruido, ambiente y ciberseguridad. Los usos médicos y de emergencia recibieron más respaldo que el lujo. Esa jerarquía importa para los municipios que decidan dónde cabe un vertipuerto y a qué horas puede funcionar.

Un vehículo dual puede comenzar lejos del centro. Aeródromos pequeños, turismo, protección civil, inspección y conexiones con islas o territorios dispersos ofrecen operaciones más fáciles de explicar que un salto aéreo para ahorrar veinte minutos entre barrios. En España, además, el patrimonio urbano y la exposición acústica convierten la ruta en una decisión pública, no en una preferencia privada del comprador.

El mercado inicial puede prosperar sin volar sobre la Gran Vía. El contrato de esta predicción solo exige autorización en un país para el uso previsto, que puede ser privado o recreativo desde lugares adecuados. No exige transporte comercial de pasajeros ni despegue libre en calles congestionadas. Esa modestia vuelve alcanzable el umbral de cien unidades.

También evita un error frecuente: confundir el mapa de zonas permitido para drones pequeños con permiso automático para una aeronave tripulada. España aporta herramientas, personal y aprendizaje regulatorio; cada modelo deberá demostrar su propia seguridad y cada operador, su concepto de uso.

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04 — México y Colombia muestran por qué comprar el aparato será apenas el comienzo.

México regula los sistemas pilotados a distancia mediante la NOM-107-SCT3-2019 y el registro administrado por la AFAC. La norma limita alturas y distancias, protege aeródromos y exige documentación según peso y operación. No está diseñada como atajo para un vehículo tripulado, pero revela la pregunta que afrontará cualquier importador: ¿bajo qué categoría exacta entra cada modo y quién responde cuando el producto cambia de carretera a aeronave?

La parte terrestre tampoco desaparece al plegar las alas. Un fabricante deberá demostrar que la configuración de carretera cumple requisitos de circulación y que ningún componente desplegable puede soltarse o lesionar a otros usuarios. Si el módulo aéreo se transporta dentro de un vehículo, habrá que definir si es carga, parte del automóvil o un sistema inseparable a efectos de venta, seguro y responsabilidad.

Colombia ofrece otra pieza institucional. Su portal de normatividad para aviación no tripulada reúne el RAC 100, certificados de operador, validación técnica y reglas para dronpuertos. La lista muestra que una operación madura no se reduce a registrar un número de serie: necesita piloto idóneo, enlace de mando, gestión de seguridad, autorización de vuelo e infraestructura.

En ambos países, los primeros compradores plausibles serán organizaciones capaces de mantener ese expediente: operadores turísticos, servicios de emergencia, empresas de energía o propietarios con formación aeronáutica. El cliente que solo quiere evitar tráfico descubrirá que la licencia, la meteorología y el lugar de aterrizaje importan más que el folleto.

La oportunidad regional está en preparar validaciones transparentes. Si una autoridad extranjera certifica un modelo, México o Colombia pueden evaluar qué evidencia reconocen y qué pruebas locales añaden. La armonización no significa aceptar sin revisar; significa no rehacer desde cero cada cálculo que ya tiene trazabilidad.

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05 — Argentina nombró la movilidad aérea avanzada; Chile obliga a pensar en el terreno.

Argentina dio un paso excepcionalmente explícito. Su Reglamento para la Aviación Civil No Tripulada de 2024 incluye la movilidad aérea avanzada o urbana y establece que esas aeronaves integrarán la categoría certificada. El texto también exige coordinar operaciones, aeronavegabilidad, licencias, infraestructura, registro y espacio aéreo. La innovación está permitida, pero no queda fuera del sistema.

En 2025 la ANAC actualizó las partes 100, 101 y 102 de las RAAC; su referencia normativa vigente para RPA y RPAS documenta esa transición. Para un fabricante, la lección es temporal: una promesa de entrega puede coincidir con cambios de norma, formularios y autoridad competente. Cien vehículos no cuentan si esperan en almacenes a que el marco operativo termine de asentarse.

Chile parte de una geografía que vuelve visible la utilidad del vuelo y también sus límites. La DAN 151 regula operaciones de RPAS sobre áreas pobladas y exige registro, credencial, autorización y seguro, entre otras condiciones. Cordillera, costa, viento y distancias pueden favorecer misiones aéreas; la densidad urbana, los obstáculos y el clima pueden cerrarlas.

Un coche volador temprano tiene más sentido donde conecta puntos separados por agua, montaña o carreteras largas, siempre que existan lugares seguros en ambos extremos. Argentina y Chile podrían probar usos de protección civil, inspección o turismo antes que movilidad masiva. Esa secuencia también construye pilotos, mantenimiento y cultura de reporte.

La región no necesita copiar un modelo de lujo importado para beneficiarse. Puede usar la llegada de estos vehículos para modernizar validación de certificados, gestión de riesgos y cooperación entre autoridades. Si el producto de 2028 solo se vende en China, Estados Unidos o Europa, esas capacidades seguirán siendo útiles para ambulancias aéreas eléctricas, carga y otros sistemas futuros.

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06 — La región ganará más con reglas compatibles que con una carrera por ser la primera.

La aviación cruza fronteras porque comparte lenguaje técnico. Un vehículo dual añade ministerios de transporte terrestre, municipios, protección ambiental, telecomunicaciones y aseguradoras. Sin coordinación, cada transición entre conducir y volar puede convertirse en una frontera burocrática distinta.

La OACI ya describe la movilidad aérea avanzada como un ecosistema, no como una sola tecnología. En su llamamiento mundial para un despliegue acelerado, seguro y sostenible, la organización reunió a Estados, industria y expertos alrededor de marcos interoperables. Esa amplitud explica por qué una patente brillante no resuelve el producto completo.

Para América del Sur, la Estrategia Regional SAM 2035 identifica inversión insuficiente, marcos desiguales y necesidad de cooperación entre Estados, industria y academia. Sus objetivos de planificación, gobernanza e innovación son exactamente los que requerirá una categoría nueva con pocos inspectores especializados.

Una ruta práctica sería reconocer evidencia de certificación con criterios comunes, compartir reportes de fallos, acordar datos mínimos de vuelo y formar equipos regionales para evaluar software, baterías y propulsión distribuida. Las autoridades conservarían la decisión soberana sobre rutas y permisos, pero podrían reutilizar análisis verificables.

La compatibilidad también protege al comprador. Si cada mercado acepta una versión diferente, el fabricante puede quedar sin repuestos o soporte cuando un país cambia su regla. Un estándar compartido facilita mantenimiento, entrenamiento y valor de reventa. Para llegar a cien entregas, no basta fabricar cien objetos; debe existir una cadena que los mantenga aeronavegables.

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07 — El cuello de botella no será una hélice: será la operación completa.

El vehículo necesita baterías o combustible, inspección antes del vuelo, actualización de software, control meteorológico y un lugar alternativo para aterrizar. Un automóvil tolera detenerse al borde de la vía; una aeronave debe conservar margen para continuar o descender sin dañar a terceros. Ese requisito multiplica peso, redundancia y coste.

Alef anunció en diciembre de 2025 que había comenzado a fabricar un pequeño lote de Model A para clientes tempranos bajo condiciones controladas. Ese tipo de entrega puede generar datos valiosos, pero no equivale automáticamente a disponibilidad general. Si el fabricante decide la ruta, supervisa cada prueba y conserva control de desarrollo, el vehículo no cumple el contrato de esta predicción.

El mantenimiento será más parecido al de una aeronave que al de un coche. Una pieza de rotor dañada, una batería con historial incierto o una actualización no autorizada pueden inmovilizar el modo aéreo aunque el vehículo siga circulando. Los talleres necesitan herramientas, trazabilidad y personal habilitado. El seguro debe saber qué riesgo cubre en cada configuración.

El ruido también limita la frecuencia. El estudio europeo encontró que la repetición y la familiaridad cambian la molestia. Cien propietarios que vuelen ocasionalmente desde aeródromos son compatibles con una comunidad; cien despegues diarios sobre el mismo barrio plantean otra política. Por eso el éxito comercial mínimo puede llegar antes que la integración urbana.

Los fabricantes que acepten esa realidad tendrán ventaja. Venderán primero una experiencia regulada, con formación, mantenimiento y lugares de vuelo, no una libertad ilimitada. La aparente modestia puede ser la estrategia que permita alcanzar cien entregas legales antes de 2029.

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08 — Cien unidades abrirán un mercado, no resolverán la movilidad urbana.

El precio inicial será alto porque el producto combina dos cadenas de suministro, certificación aeronáutica y producción limitada. Los compradores asumirán formación, hangar o almacenamiento, inspecciones y seguro. Incluso si el sistema modular usa una aeronave pequeña, la parte terrestre especializada y el soporte elevan el coste total.

Eso reduce el universo a clientes adinerados y organizaciones con una misión clara. La desigualdad no es un efecto lateral: determina dónde se invierte la infraestructura y quién soporta el ruido. Una ciudad no debería conceder espacio público solo porque el vehículo sea futurista. Debe comparar el servicio con tren, autobús, ambulancia, helicóptero y carretera.

Los usos públicos pueden cambiar la ecuación. Evacuación médica, respuesta a incendios, acceso insular o inspección urgente ofrecen tiempo ahorrado medible. También permiten justificar zonas de aterrizaje y entrenamiento que después sirvan a operadores privados. El lujo puede financiar la primera fabricación; la utilidad colectiva decidirá la licencia social.

La predicción es deliberadamente pequeña. Cien unidades representan una línea que repite procesos, proveedores que entregan piezas, autoridades que emiten documentos y propietarios que reciben máquinas completas. No demuestran seguridad estadística a gran escala ni rentabilidad estable. Tampoco dicen que el producto llegará a América Latina o España antes de 2028.

El hito será importante precisamente porque evita la exageración. Después del centésimo vehículo vendrán tasas de utilización, incidentes por hora, disponibilidad de repuestos, coste por viaje y satisfacción comunitaria. El coche volador dejará de ser una pregunta de posibilidad y se convertirá en una industria que puede medirse.

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09 — En 2028, la respuesta dependerá de permisos y entregas, no de vídeos.

La evaluación cerrará a las 23:59:59 UTC del 31 de diciembre de 2028. El modelo debe haber entrado por primera vez en disponibilidad general después del 7 de octubre de 2026. Debe ser un vehículo fabricado en serie que circule por carretera y vuele, o un sistema emparejado de vehículo terrestre y aeronave diseñado y vendido como una unidad funcional.

Al menos un país debe permitir el uso previsto de ambos modos por clientes no dedicados al desarrollo. Puede tratarse de aviación privada o recreativa; no se exige taxi aéreo, autonomía ni vuelo sobre centros urbanos. La aprobación puede seguir una categoría ligera válida y no tiene que ser necesariamente un certificado de tipo completo, siempre que autorice ese producto de fábrica y no un prototipo experimental aislado.

La misma variante o familia de producción deberá acumular 100 sistemas completos entregados a compradores que hayan pagado. No se sumarán modelos inconexos. No contarán depósitos, cartas de intención, pedidos cancelables, unidades en concesionario, kits, módulos aéreos sin su vehículo emparejado, demostradores ni aparatos que permanezcan bajo control de pruebas del fabricante.

La prueba priorizará registros de autoridades viales y aeronáuticas junto con divulgaciones auditadas u oficiales que identifiquen entregas. Si la empresa publica una cifra que mezcla prototipos, inventario y clientes, se mantendrá la incertidumbre hasta que una fuente independiente permita separarlos.

¿Por qué 65%? El cálculo editorial asigna 80% a que al menos un diseño consiga permiso operativo suficiente a tiempo, 85% a que uno de los aprobados produzca cien sistemas completos y 95% a que logre entregarlos a clientes de pago. El producto es 64,6%, redondeado. Son supuestos explícitos de juicio, no una frecuencia histórica ni un intervalo estadístico.

El contraescenario es sencillo: una certificación se retrasa, la fábrica produce módulos sin autorización de uso, los compradores reciben unidades de prueba o el centésimo sistema queda en inventario al cerrar 2028. También puede existir un mercado vigoroso de taxis aéreos que no cuente porque sus aeronaves no circulan por carretera.

España, México, Colombia, Argentina y Chile enseñan por qué el umbral es exigente. Cada vehículo deberá convivir con personas, carreteras, aeródromos, datos y autoridades. Si cien propietarios reciben un sistema legal y utilizable, no habremos conquistado el atasco. Habremos logrado algo más preciso: convertir una promesa centenaria en un producto real.

Cronología causal / Disponible más abajo

Pronóstico abierto / 2028

65% es un punto de partida.

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Registro de pruebas

Fuentes

  1. 01
    Fulton Airphibian FA-3-101 ↗

    Smithsonian Institution

  2. 02
  3. 03
  4. 04
    Form 20-F ↗

    EHang / U.S. Securities and Exchange Commission / 2026-04-01

  5. 05
  6. 06
    CN119872390A — Transfer mechanism of road vehicle, road vehicle and vehicle ↗

    China National Intellectual Property Administration / Google Patents / 2025-04-25

  7. 07
    Vertical Take-Off & Landing — VTOL ↗

    European Union Aviation Safety Agency

  8. 08
    Easy Access Rules for Air Operations — Revision 24 ↗

    European Union Aviation Safety Agency / 2026-03-01

  9. 09
    Prototype Technical Design Specifications for Vertiports ↗

    European Union Aviation Safety Agency / 2022-03-24

  10. 10
  11. 11
    Movilidad aérea urbana — UAM ↗

    European Union Aviation Safety Agency / 2022-10-10

  12. 12
    RPAS Drones — NOM-107-SCT3-2019 ↗

    Agencia Federal de Aviación Civil de México / 2020-09-04

  13. 13
    Normatividad de aviación no tripulada ↗

    Aerocivil Colombia / 2024-05-29

  14. 14
  15. 15
    Referencia normativa RPA / RPAS ↗

    Administración Nacional de Aviación Civil de Argentina

  16. 16
    DAN 151 — Operaciones de aeronaves pilotadas a distancia sobre áreas pobladas ↗

    Dirección General de Aeronáutica Civil de Chile / 2024-05-27

  17. 17
    Llamamiento mundial para el despliegue de la movilidad aérea avanzada ↗

    Organización de Aviación Civil Internacional / 2024-09-10

  18. 18
    Estrategia Regional SAM 2035 ↗

    Organización de Aviación Civil Internacional / 2026-05-01

  19. 19
    Alef begins manufacturing of world's first flying car ↗

    Alef Aeronautics / PR Newswire / 2025-12-09

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