Un carguero negro minimalista cruza aguas tranquilas bajo tres velas rígidas de color marfil.

Pronóstico / 64% de probabilidad

¿Cuándo volverán las velas a los cargueros? En 2032, mil buques mercantes usarán el viento

Velas de succión, rotores y rutas calculadas por software convertirán el viento en ahorro automático para al menos mil cargueros oceánicos antes de terminar 2032.

La vela que regresa es una máquina aerodinámica automática: ala, red de sensores y sistema de ahorro de combustible. ParallaxSee / ilustración editorial generada con OpenAI

En julio de 2023, el EEMS Traveller llegó al Puerto de Bilbao para adquirir algo que un carguero moderno parecía haber olvidado: velas. Dos grúas elevaron sobre su cubierta sendas torres de 17 metros, blancas, rígidas y completamente desprovistas de lona. Eran las mayores velas de succión instaladas hasta entonces. El proyecto español Sails4Cargo las llevó desde el prototipo hasta una demostración comercial de madurez tecnológica TRL 7. Ports 4.0 documentó la prueba en Bilbao.

No había marineros tirando de cabos. Las velas se orientaban solas. Un ventilador aspiraba aire por su superficie para multiplicar el empuje. El motor seguía funcionando bajo cubierta, pero ya no cargaba con todo el peso del viaje.

El regreso mira hacia delante. No depende de nostalgia ni de una tripulación tirando de cabos: combina aerodinámica, sensores, automatización y software meteorológico. España está construyendo las máquinas; Panamá, Chile, Colombia y Uruguay muestran por qué las rutas y registros del mundo hispanohablante necesitan adoptarlas.

La flota mercante equipada con propulsión eólica superó por primera vez los cien buques de más de 400 toneladas brutas en 2026. Entre ellos reunían más de 230 sistemas: alas rígidas, rotores, cometas y velas de succión. La Asociación de Navieros Españoles recogió el recuento internacional. El experimento ya posee una flota.

ParallaxSee pronostica que al menos mil cargueros oceánicos operarán con propulsión eólica moderna antes de terminar 2032. Confianza de ParallaxSee: 64%.

La nueva navegación comercial conservará el motor. Sus velas serán máquinas aerodinámicas gobernadas por sensores, modelos meteorológicos y control automático. La España que construyó puertos, astilleros y una industria naval capaz de mirar al Atlántico está fabricando ahora una parte esencial de ese regreso.

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01 — Cantabria construyó una vela que no necesita marinero.

Bound4blue nació de la experiencia aeronáutica de tres ingenieros españoles y encontró su oportunidad en una contradicción gigantesca. El comercio mundial depende de buques que cruzan una atmósfera llena de energía gratuita mientras queman combustible para ignorarla.

La empresa desarrolló en Cantabria la eSAIL, una vela de succión autónoma. Su cuerpo es un perfil aerodinámico grueso: una especie de ala de avión colocada en vertical. El aire que circula alrededor genera una diferencia de presión entre ambos lados y, con ella, una fuerza de sustentación. Orientada correctamente, una parte de esa fuerza tira del buque hacia delante.

La innovación decisiva respira desde dentro. Un ventilador succiona la fina capa de aire pegada a la superficie de la vela. Ese flujo permanece adherido durante más tiempo, gira con mayor intensidad alrededor del perfil y permite producir mucho más empuje con una estructura relativamente estrecha. Ports 4.0 y el CDTI atribuyen al sistema hasta siete veces la sustentación de un ala convencional; es una cifra de sus promotores, pero el principio físico está bien establecido y puede medirse en cada travesía. El CDTI explica el desarrollo aerodinámico.

Anemómetros, sensores de carga y un controlador calculan el viento aparente que siente el barco mientras avanza. La vela rota hasta el ángulo útil, reduce fuerza durante una racha y se desconecta cuando el viento deja de ayudar. No exige una tripulación formada para navegar a vela. RTVE describió el sistema cántabro y su funcionamiento autónomo.

España convirtió así una destreza antigua en un producto industrial: una vela que se maneja como cualquier otra máquina del puente.

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02 — La nueva vela es un ala de avión puesta de pie y conectada a un pulmón.

La imagen tradicional del viento empujando una sábana desde atrás explica mal la tecnología. Una vela moderna trabaja principalmente con sustentación, la misma fuerza que mantiene un avión en el aire.

El aire se divide al alcanzar el borde redondeado del perfil, acelera por sus superficies y sale desviado. La diferencia de presión empuja la vela. En un avión, esa fuerza apunta sobre todo hacia arriba. Al colocar el ala verticalmente y girarla respecto al viento, una parte de la fuerza apunta hacia la proa.

Otra parte intenta desplazar el barco de costado e inclinarlo. El casco sumergido, el timón y la estabilidad del buque se oponen a ese movimiento. El diseño debe repartir las cargas desde una torre de más de veinte metros hasta la estructura de cubierta sin comprometer radares, grúas, visibilidad ni operaciones de puerto.

La succión añade control sobre una capa de aire de apenas milímetros. Cuando esa capa se separa de la superficie aparece turbulencia y se pierde sustentación. Aspirarla por ranuras retrasa la separación. Investigadores de la Universidad de Glasgow utilizaron dinámica de fluidos y algoritmos de optimización para estudiar cómo deben colocarse y gobernarse las entradas de aire bajo vientos cambiantes. El estudio en Ocean Engineering trata la vela como una superficie aerodinámica activa.

Una revisión científica de 2025 concluye que la física esencial está resuelta y sitúa los grandes frentes de investigación en la automatización, la integración con casco y motor, y la elección de rutas. Review of Wind-Assisted Propulsion Systems in Maritime Transport

El viento sigue siendo variable. La ingeniería ha vuelto obediente a la máquina que lo captura.

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03 — El carguero del futuro llevará cuatro familias de velas.

La vela de succión española será una de varias soluciones que competirán por la cubierta.

La vela rígida se parece a un ala gruesa. Actuadores eléctricos cambian su orientación y algunos modelos se pliegan o se retraen para pasar bajo puentes y trabajar en puerto. Resulta intuitiva, produce sustentación con eficiencia y ofrece una gran superficie al viento.

El rotor Flettner parece una chimenea cilíndrica. Un pequeño motor hace girar el cilindro. Al cruzarse con el viento, la rotación acelera el aire en un lado y lo frena en el otro; la diferencia de presión crea fuerza mediante el efecto Magnus, el mismo fenómeno que curva un balón con efecto. La electricidad consumida por el giro debe ser menor que la energía propulsiva obtenida. Un modelo de la Universidad de Génova integró rotores, motores diésel y hélices de paso variable para calcular ese balance completo. El estudio de propulsión

La cometa de tracción vuela por delante de la proa, a una altura donde el viento suele ser más fuerte y menos perturbado por el casco. Tira mediante un cable y puede describir figuras en el aire para aumentar la potencia. Una investigación de la Universidad de Manchester comparó cometas y rotores en cinco rutas y demostró que la tecnología ganadora cambia con el océano, la estación y el rumbo. El análisis de potencia en Applied Energy

La cuarta familia reúne velas blandas automatizadas, herederas visuales de la navegación histórica pero gobernadas por enrolladores, sensores y software.

Cada dispositivo ejecuta la misma transacción: extrae momento del aire y lo convierte en fuerza hacia delante. Petroleros y graneleros adoptarán antes porque ofrecen cubiertas largas y relativamente despejadas. Los portacontenedores avanzarán cuando las velas plegables dejen libres las grúas y las pilas de carga.

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04 — El motor permanece, y por eso las velas pueden extenderse deprisa.

El velero mercante antiguo esperaba al viento. El buque híbrido mantiene su horario.

En calma, la hélice entrega casi todo el empuje. Cuando las velas empiezan a tirar, el sistema reduce la carga del motor o modifica el paso de las palas de la hélice. El barco conserva su velocidad mientras consume menos combustible. Si cae el viento, el motor recupera el esfuerzo.

Este arreglo evita una apuesta prematura por un único combustible futuro. La misma vela reduce hoy el consumo de fuel, mañana el de metanol y más adelante el de cualquier combustible sintético que llegue al puerto. Puede instalarse en un buque existente y seguir siendo útil después de sustituir su motor.

El Ville de Bordeaux convirtió esta promesa en datos. El buque, que transporta componentes de Airbus entre Europa y Estados Unidos, recibió en 2024 tres eSAIL de 22 metros. Bureau Veritas Solutions evaluó un año de operación y calculó un ahorro de 568 toneladas de combustible y 2.181 toneladas de CO₂ equivalente, con una media diaria de 1,7 toneladas de combustible y picos de 5,4. La Revista Ingeniería Naval publicó la evaluación independiente.

La cifra adquiere más fuerza porque el barco no utilizó rutas meteorológicas optimizadas. La vela ahorró combustible dentro de la operación existente.

El cálculo tampoco consiste en restar directamente el empuje eólico al motor. Motores y hélices poseen zonas de mayor y menor eficiencia. Al aliviar carga, cambian de punto operativo. En un estudio de 2024, una aportación eólica equivalente al 20% de la demanda inicial produjo una reducción de combustible del 24,8% porque el conjunto motor-hélice pasó a funcionar mejor. El análisis de eficiencia propulsiva

La vela regresa como parte del sistema de propulsión, no como adorno colocado sobre él.

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05 — El software convierte el parte meteorológico en un mapa de combustible.

Una ruta convencional busca llegar con seguridad y puntualidad. Una ruta para un barco de vela moderno pregunta además dónde estará mañana la energía gratuita.

La línea más corta entre dos puertos puede resultar más cara que una curva ligeramente más larga atravesando vientos favorables. El ordenador combina previsiones de viento y oleaje, corrientes, carga, resistencia del casco, hora de llegada y la curva de rendimiento de cada vela. Recalcula cuando cambia el pronóstico.

El proyecto alemán ROBUST reunió durante más de un año 64 mediciones cada diez minutos en un carguero multipropósito de 17.500 toneladas de peso muerto. Incluían potencia del eje, consumo, viento y olas. Los investigadores calibraron con ellas un modelo del barco y comprobaron que pequeños cambios de ruta podían ahorrar energía sin abandonar la ventana de llegada. La herramienta de optimización

Investigaciones posteriores incorporaron el propio rendimiento de la vela a la decisión. El Tyndall Centre simuló rutas globales de graneleros y obtuvo reducciones de carbono superiores al 30% en los trayectos más adecuados cuando el software buscaba deliberadamente el mejor ángulo y velocidad del viento. La combinación de propulsión eólica, ruta optimizada y navegación más lenta alcanzó hasta el 60% en los escenarios superiores. El trabajo revisado por pares

El buque real cierra el circuito. Mide viento aparente, fuerza en cada vela, carga del motor y caudal de combustible; compara el pronóstico con el resultado y corrige ángulos, velocidad o ruta. Cada travesía mejora el modelo para la siguiente.

El capitán conserva el mando. A su lado aparece una máquina capaz de evaluar millones de combinaciones que ningún ser humano podría calcular durante una guardia.

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06 — España está pasando del prototipo a la fábrica.

Bilbao aportó el ensayo comercial. Vigo instaló tres velas en el Ville de Bordeaux. Santander recibió al Atlantic Orchard para montar cuatro eSAIL de 26 metros. La cadena española ya reúne diseño aerodinámico, fabricación, astilleros, puertos, clasificación y datos de operación.

El salto industrial se ve en los pedidos. Maersk Tankers contrató veinte velas para cinco petroleros. Cada buque recibirá cuatro unidades, y la compañía tecnológica que evaluó la compra espera reducciones de combustible y emisiones de dos dígitos. Bound4blue calcula una recuperación de la inversión inferior a cinco años. ANAVE detalló el contrato.

En abril de 2026, dos de esos petroleros ya estaban completados. La empresa española había desplegado eSAIL en diez buques y acumulaba otros ocho en cartera, más de cincuenta velas contratadas o instaladas. DNV había homologado su modelo de 24 metros para seguridad, estructura y diseño. El boletín de julio de ANAVE reúne esos hitos.

El Estado español también está detrás de la escala. Ports 4.0 cofinanció la demostración de Bilbao. El CDTI respaldó la investigación y, en diciembre de 2025, comprometió más de 17 millones de euros dentro de una ronda de 44 millones de dólares. El plan financia la industrialización y líneas paralelas de producción en España y China. La inversión de Innvierte

Esta es la ventaja española: el país no necesita inventar una industria marítima alrededor de la vela. Ya posee ingenieros aeronáuticos, talleres navales, puertos oceánicos y armadores. Debe convertir una instalación extraordinaria en trabajo repetible.

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07 — Europa ha logrado que el viento aparezca en la cuenta de resultados.

Los buques transportan cerca de cuatro quintas partes del comercio mundial por volumen. Más del 90% de la capacidad activa seguía utilizando combustibles convencionales al comenzar 2025. Review of Maritime Transport 2025 La flota necesita reducir emisiones mientras decide qué combustible podrá comprar en cada puerto durante las próximas décadas.

La estrategia climática de la Organización Marítima Internacional fija para 2030 una reducción mínima del 20% en las emisiones anuales del transporte marítimo frente a 2008, aspirando al 30%. Para 2040, la referencia mínima sube al 70%. Objetivos climáticos de la OMI

La Unión Europea añadió un incentivo más concreto. FuelEU Maritime permite aplicar un factor de recompensa al calcular la intensidad de gases de efecto invernadero de un buque equipado con propulsión eólica. Cuanta más potencia aporta la vela, mayor es el beneficio. Reglamento FuelEU Maritime en español

El viento produce así tres retornos simultáneos. Reduce combustible comprado, reduce derechos de emisión y mejora el cumplimiento regulatorio. No necesita una red de nuevas terminales, depósitos o tuberías. Llega a todos los océanos y funciona con el motor presente y con el futuro.

El combustible puede representar alrededor del 60% de los costes operativos de un armador, según explicó bound4blue al CDTI. La entrevista del organismo público Cuando una pieza de cubierta recupera su inversión en pocos años y continúa ahorrando después, la descarbonización deja de ser un recargo. Se convierte en ventaja comercial.

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08 — Panamá, Chile, Colombia y Uruguay pueden convertir una tecnología española en estándar atlántico y pacífico.

La propulsión eólica no necesita que cada país fabrique su propia vela. Necesita registros que la reconozcan, puertos capaces de instalarla y repararla, autoridades que midan sus efectos y exportadores dispuestos a contratar barcos eficientes. El mundo hispanohablante reúne esas cuatro piezas a ambos lados del Atlántico.

Panamá ocupa la posición decisiva. Su registro abarca miles de buques que trabajan muy lejos de sus costas, de modo que una regla panameña puede acelerar inversiones en astilleros de Asia o Europa. El 14 de septiembre de 2026, la Autoridad Marítima anunció la renovación de la Estrategia Marítima Nacional con apoyo técnico del BID. Entre las tendencias que ordenarán el documento figuran explícitamente cambio climático, descarbonización, digitalización y transformación de los mercados marítimos. La actualización de la estrategia panameña convierte la transición en planificación de Estado, no en una campaña aislada.

La oportunidad consiste en premiar resultados verificables. Una vela homologada puede reducir el índice de intensidad de carbono sin obligar al armador a esperar una red mundial de combustible nuevo. Panamá ya ofrece descuentos de registro a naves consideradas ecológicas y trabaja en una hoja de ruta de descarbonización. Si esa política reconoce mediciones de potencia eólica y ahorro realizadas por sociedades de clasificación, el incentivo viajará con cada barco de su bandera.

Chile aporta la costa larga y la presión exportadora. Su contribución climática de 2025 compromete al transporte a alcanzar un máximo de emisiones en 2030 y ordena preparar antes de 2028 una hoja de ruta de combustibles renovables para carga terrestre, ferroviaria y marítima. La NDC chilena de 2025 La vela encaja como complemento: disminuye la cantidad de combustible renovable, todavía costoso, que necesita cada tonelada de cobre, fruta o celulosa exportada.

Colombia mira el problema desde el puerto. Su plan climático portuario pide incorporar riesgos y emisiones a la planificación de terminales y cadenas logísticas. El plan de Minambiente, Mintransporte e Invemar ofrece una base para que Cartagena, Barranquilla, Santa Marta o Buenaventura reserven espacios, grúas y protocolos para sistemas altos que deben plegarse, revisarse o repararse sin interrumpir la carga.

Uruguay revela el valor desde el producto exportado. Un análisis oficial sobre derivados de hidrógeno calcula que, en una ruta Montevideo–Róterdam, el transporte marítimo con fuel puede representar alrededor del 10% de la huella de un cargamento de e-metanol. El estudio presentado por el Ministerio de Industria, Energía y Minería Ahorrar viento durante el viaje protege parte del beneficio climático obtenido al fabricar el combustible con electricidad renovable.

España puede exportar el equipo; Panamá, las reglas de una gran bandera; Chile y Uruguay, demanda ligada a productos de baja huella; Colombia, infraestructura portuaria. Ninguna de estas políticas garantiza mil buques. Juntas reducen cuatro obstáculos distintos y convierten el retorno de la vela en una oportunidad genuinamente panhispánica.

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08 — Mil buques es el siguiente escalón industrial.

En 2026, más de cien mercantes de al menos 400 toneladas brutas utilizaban el viento y cargaban más de 230 sistemas. La asistencia eólica aportaba habitualmente entre el 5% y el 20% de la propulsión en buques adaptados, con porcentajes mayores en barcos diseñados desde el inicio para ella. El recuento publicado por ANAVE

Pasar de cien a mil en seis años exige crecer alrededor de un 47% anual. Es el ritmo de una categoría que abandona el taller piloto, y los componentes necesarios ya están alineados: sistemas homologados, ahorro medido, pedidos de grandes navieras, fábricas financiadas y una norma europea que premia cada kilovatio obtenido del aire.

La expansión ya alcanza buques cuya carga exige una fiabilidad extrema. El 10 de septiembre de 2026, Mitsui O.S.K. Lines nombró al Fujin Sailor, el primer metanero equipado con propulsión eólica y el primero con dos alas rígidas Wind Challenger. La empresa programó su entrega para finales de septiembre bajo un contrato de largo plazo con Chevron. El anuncio de MOL demuestra construcción e integración; el buque solo contará para este pronóstico cuando sea entregado y entre en servicio activo.

DNV contó 22 buques asistidos por viento entregados en 2024 y 24 en 2025, con 49 y 63 velas respectivamente. La actualización de la sociedad de clasificación La Asociación Internacional de Buques de Vela mantiene el registro de una flota que ya ha superado la fase testimonial. International Windship Association

Un estudio encargado por la Comisión Europea situó entre 3.700 y 10.700 el potencial técnico-económico de instalaciones en graneleros, petroleros y portacontenedores hacia 2030, según precios de combustible y financiación. El análisis de CE Delft La comercialización avanzó más despacio que los escenarios superiores, pero mil buques caben holgadamente dentro de la flota adecuada.

El pronóstico se considerará cumplido si, el 31 de diciembre de 2032, al menos mil cargueros oceánicos activos de 400 toneladas brutas o más llevan un sistema operativo y homologado que obtenga fuerza propulsiva directamente del viento. Contarán velas rígidas o blandas, rotores, perfiles de succión y cometas. Quedarán fuera los barcos únicamente preparados para una futura instalación, los pesqueros, los buques militares y las embarcaciones recreativas.

Mil unidades seguirán siendo una fracción pequeña de la marina mercante. También serán la prueba definitiva de que la vela cruzó desde la investigación hasta la industria.

España habrá ayudado a devolver al comercio mundial su combustible más antiguo. Llegará gratis, será invisible y soplará de costado.

Cronología causal / Disponible más abajo

Pronóstico abierto / 2032

64% es un punto de partida.

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Registro de pruebas

Fuentes

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  4. 04
  5. 05
    Numerical Optimisation of a Ship Wind-Assisted Propulsion System Using Blowing and Suction over a Range of Wind Conditions

    Ocean Engineering / James Cairns, Marco Vezza, Richard Green and Donald MacVicar / 2021-11-15

  6. 06
    Review of Wind-Assisted Propulsion Systems in Maritime Transport

    Energies / Marcin Kolodziejski and Mariusz Sosnowski / 2025-02-13

  7. 07
    Wind-Assisted Ship Propulsion: Matching Flettner Rotors with Diesel Engines and Controllable Pitch Propellers

    Journal of Marine Science and Engineering / Veronica Vigna and Massimo Figari / 2023-05-18

  8. 08
    Propulsive Power Contribution of a Kite and a Flettner Rotor on Selected Shipping Routes

    Applied Energy / Michael Traut, Paul Gilbert, Conor Walsh, Alice Bows, Antonio Filippone, Peter Stansby and Ruth Wood

  9. 09
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    Impact of Wind-Assisted Propulsion on Fuel Savings and Propeller Efficiency: A Case Study

    Journal of Marine Science and Engineering / Ante Čalić, Zdeslav Jurić and Marko Katalinić / 2024-11-18

  11. 11
  12. 12
    Quantifying Voyage Optimisation with Wind Propulsion for Short-Term CO2 Mitigation in Shipping

    Ocean Engineering / James Mason, Alice Larkin, Simon Bullock, Nico van der Kolk and John F. Broderick / 2023-12-01

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    Review of Maritime Transport 2025

    UN Trade and Development / 2025-09-24

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    Reglamento (UE) 2023/1805 relativo al uso de combustibles renovables y combustibles hipocarbónicos en el transporte marítimo

    Diario Oficial de la Unión Europea / Parlamento Europeo y Consejo de la Unión Europea / 2023-09-22

  18. 18
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    Actualización de la Contribución Determinada a Nivel Nacional 2025

    Ministerio del Medio Ambiente de Chile / 2025-07-01

  20. 20
    Plan de cambio climático para puertos marítimos de Colombia

    Minambiente, Mintransporte e Invemar / 2016-01-01

  21. 21
    Uruguay y los requisitos para exportación de combustibles renovables derivados del H2

    Ministerio de Industria, Energía y Minería de Uruguay / 2024-12-12

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    About the International Windship Association

    International Windship Association

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