Finos haces azules convergen en un punto ámbar dentro del contorno minimalista de un cerebro.

Pronóstico / 82% de probabilidad

¿Podremos tratar el cerebro sin abrir el cráneo? En 2035, los ultrasonidos focalizados serán una plataforma habitual

Madrid ya utiliza más de mil haces de sonido para alcanzar dianas cerebrales milimétricas. La próxima generación también abrirá la barrera hematoencefálica, transportará fármacos y modulará circuitos profundos.

Más de mil trayectos acústicos débiles se reúnen en una diana cerebral de unos milímetros. ParallaxSee / ilustración editorial original

En una sala de resonancia de Móstoles, el instrumento de neurocirugía parece un casco lleno de agua. El paciente permanece despierto. No hay incisión ni una sonda avanzando por el cerebro. Alrededor de su cabeza, más de mil pequeños emisores lanzan ondas demasiado débiles para alterar por sí solas el tejido. El ordenador corrige el retraso de cada una al atravesar el hueso. Todas llegan juntas a un punto de unos milímetros, en lo profundo del encéfalo. Allí, y solo allí, el sonido se convierte en calor terapéutico. HM CINAC explica su sistema de ultrasonidos focalizados

HM CINAC comenzó a emplear esta tecnología en 2015. En abril de 2026, el centro madrileño se acercaba ya a 600 intervenciones HIFU y acumulaba una producción científica que había convertido Móstoles en uno de los lugares decisivos para entender el futuro del tratamiento cerebral. El balance clínico y científico de HM CINAC

La primera revolución de los ultrasonidos detiene temblores y silencia circuitos enfermos mediante una lesión térmica precisa. La segunda será más amplia. Con pulsos de menor energía, el mismo principio puede estimular una región profunda sin destruirla. Combinado con microburbujas inyectadas en la sangre, puede abrir durante unas horas la barrera hematoencefálica y dejar que un medicamento alcance un lugar al que normalmente no llega. Otros patrones acústicos pueden activar una sustancia dentro de un tumor o fragmentar tejido mediante cavitación.

España ocupa una posición singular en ese salto. El Instituto de Salud Carlos III publicó en 2025 una evaluación específica sobre ultrasonido focalizado de baja intensidad. La Sociedad Española de Neurología ya presenta el HIFU como práctica habitual en numerosos centros y la apertura de la barrera hematoencefálica y la neuromodulación como la siguiente frontera. Equipos madrileños han dirigido ensayos aleatorizados, seguimientos prolongados y los primeros experimentos humanos para abrir simultáneamente la barrera en la sustancia negra y el putamen. La evaluación del ISCIII El manual de la Sociedad Española de Neurología

ParallaxSee pronostica que antes de terminar 2035, los ultrasonidos focalizados transcraneales serán una plataforma neurológica habitual: superarán las 50.000 sesiones terapéuticas anuales en el mundo, estarán autorizados para al menos cinco indicaciones cerebrales y contarán con una aplicación no térmica aprobada. Confianza de ParallaxSee: 82%.

El bisturí abrió durante siglos un camino hasta la diana. El ultrasonido convierte ahora todo el cráneo en una lente y deja que el software construya el camino.

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01 — El cráneo se convirtió en una lente programable.

El gran obstáculo nunca fue producir ultrasonidos. Los ecógrafos llevan décadas enviándolos a través del cuerpo. El problema era el hueso: refleja parte de la energía, absorbe otra parte y acelera de forma desigual la onda que consigue atravesarlo. Un trayecto que cruza una zona gruesa de la calota no tarda lo mismo que otro que cruza una zona fina. Si cientos de ondas salen al mismo tiempo, llegan desordenadas y el foco se deshace.

La solución nació de la misma física que permite orientar un radar sin mover su antena. El emisor se divide en cientos o miles de elementos controlables. Antes del tratamiento, una tomografía computarizada mide densidad y grosor del cráneo a lo largo de cada ruta. El programa calcula cuánto debe adelantar o retrasar cada señal. Las ondas salen en momentos ligeramente distintos y recuperan la sincronía justo dentro de la diana. Allí se refuerzan; durante sus recorridos separados transportan una fracción de la energía final.

La patente US6666833B1 describió el mecanismo esencial: corregir fase y amplitud elemento por elemento para compensar un medio óseo irregular. La patente fundacional de enfoque transcraneal En 2004, Kullervo Hynynen y sus colaboradores demostraron el principio con una matriz hemisférica de 500 elementos. Colocaron fragmentos de cráneo humano en la trayectoria, calcularon las correcciones a partir de la tomografía y enfocaron detrás del hueso sobre cerebro vivo de conejo. La resonancia midió temperaturas localizadas de hasta 55 °C. El experimento de la matriz de 500 elementos

Las máquinas clínicas actuales conservan esa arquitectura y la refinan. El agua del casco acopla acústicamente los transductores a la cabeza y ayuda a refrigerar el hueso. La resonancia localiza la anatomía y actúa como termómetro en tiempo real. Primero se aplican pulsos de prueba; el médico ve aparecer el punto caliente, compara su posición con la diana y ajusta el siguiente disparo.

El paciente no recibe un haz enorme. Recibe más de mil rutas pequeñas coordinadas como una sola. La precisión procede de la geometría del cráneo individual, la sincronización electrónica y la medición continua del efecto. La neurocirugía acústica comenzó cuando el hueso dejó de ser un muro y pasó a ser una ecuación resoluble.

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02 — Madrid convirtió esa ecuación en un ensayo clínico.

El temblor esencial ofreció la primera demostración visible. Si los ultrasonidos alcanzan con precisión una pequeña estación del tálamo, pueden interrumpir el ritmo patológico que hace temblar una mano. En un ensayo aleatorizado publicado en 2016, 76 pacientes recibieron una talamotomía con ultrasonidos o un procedimiento simulado. Tres meses después, la puntuación media del temblor de la mano tratada había caído casi a la mitad; el grupo simulado apenas cambió. Cinco años después, la mejoría postural de la mano tratada seguía alrededor del 73% por debajo del punto de partida. El ensayo aleatorizado de temblor esencial El seguimiento a cinco años

HM CINAC eligió una prueba más ambiciosa: el núcleo subtalámico, una estructura pequeña y decisiva en la enfermedad de Parkinson. En el ensayo aleatorizado que dirigió Raúl Martínez-Fernández, 40 personas con síntomas marcadamente asimétricos fueron asignadas en proporción dos a uno a una subtalamotomía o a una simulación. A los cuatro meses, la puntuación motora del lado más afectado había bajado de 19,9 a 9,9 en el grupo tratado; en el grupo de control pasó de 18,7 a 17,1. La diferencia entre ambos fue de 8,1 puntos. El ensayo madrileño publicado en The New England Journal of Medicine

Ese resultado importa por dos razones. Demostró que el sistema podía alcanzar una diana distinta y más exigente. También mostró que cambiar de enfermedad no obliga a inventar de nuevo la máquina: cambia el mapa anatómico, el patrón de sonicación y la pregunta clínica.

El seguimiento confirmó que el efecto no era fugaz. A los tres años, 32 pacientes conservaban una mejoría del 52,3% en la puntuación motora del hemicuerpo tratado sin medicación. El seguimiento prospectivo de HM CINAC En 2026, un análisis a cinco años observó una mejoría del 54% en ese mismo lado y no detectó acontecimientos adversos tardíos nuevos. El seguimiento a cinco años de la subtalamotomía

Los efectos sobre habla, marcha, fuerza o discinesias exigen selección rigurosa y una diana exquisita. Es precisamente ahí donde la serie española ha empujado el campo: mejor planificación, seguimiento largo y aprendizaje sobre qué circuitos pueden modificarse con seguridad. La práctica clínica ya ha demostrado la primera función de la plataforma: crear una lesión terapéutica sin introducir un instrumento en el cerebro.

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03 — Un mismo casco puede aprender muchas dianas.

Una plataforma médica se vuelve transformadora cuando multiplica sus usos sin multiplicar toda su infraestructura. La resonancia, el casco, la matriz de emisores, el mapa acústico del cráneo y el software de planificación sirven para numerosas dianas. Cada indicación añade su propia anatomía, dosis y evidencia clínica.

La investigación española ya está construyendo ese repertorio. En 2024, el equipo de Móstoles describió la primera serie de subtalamotomía bilateral escalonada en seis pacientes. La segunda intervención se realizó después de que progresaran los síntomas en el lado todavía no tratado. Seis meses tras la segunda sesión, la puntuación motora sin medicación había mejorado un 52,6% respecto a la situación anterior a esa intervención. La serie bilateral en JAMA Neurology

El enfoque escalonado contiene una idea técnica poderosa. El sistema trata un hemisferio, deja que el cerebro y el paciente muestren la respuesta y utiliza esa información antes de abordar el segundo. La medicina acústica puede avanzar por etapas porque no ha dejado un cable, un electrodo ni un puerto implantado que condicione la siguiente decisión.

Los investigadores también exploran el momento óptimo. El ensayo piloto EARLY FOCUS estudia si una subtalamotomía unilateral puede aplicarse en fases tempranas, cuando los síntomas todavía son muy asimétricos. La pregunta transforma la tecnología: deja de ser únicamente una alternativa para quien ha agotado otras opciones y empieza a competir por modificar antes la carga funcional de la enfermedad. El estudio piloto en Parkinson temprano

Una revisión de 2025, encabezada por Martínez-Fernández y José Obeso, reúne el aprendizaje acumulado sobre tálamo, núcleo subtalámico y globo pálido. Su argumento de fondo es que los ultrasonidos focalizados han reabierto la neurocirugía funcional lesional con una herramienta guiada por imagen y están extendiendo las dianas tratables. La revisión hispano-alemana en The Lancet Neurology

El futuro próximo no consiste en un casco diferente para cada diagnóstico. Consiste en una biblioteca clínica de dianas. El hospital compra la plataforma física; neurólogos, neurocirujanos, físicos e ingenieros añaden nuevas instrucciones validadas para temblor, Parkinson, dolor, epilepsia, tumores y trastornos de circuitos. Cuando una misma instalación trabaja toda la semana sobre problemas distintos, su economía y su utilidad cambian a la vez.

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04 — Las microburbujas abren una puerta en la barrera hematoencefálica.

La sangre puede llevar un medicamento hasta los capilares del cerebro y aun así dejarlo a pocos micrómetros de su destino. Las células que revisten esos vasos forman uniones extraordinariamente estrechas: la barrera hematoencefálica (BHE) protege el tejido nervioso de toxinas y variaciones químicas, pero también bloquea numerosos anticuerpos, terapias génicas y moléculas de gran tamaño.

Los ultrasonidos focalizados ofrecen una llave temporal. Se inyectan microburbujas de gas, similares a las utilizadas como contraste ecográfico. Cuando alcanzan el punto donde convergen los pulsos, se expanden y contraen al ritmo del sonido. Esa oscilación ejerce fuerzas mecánicas sobre la pared capilar y abre durante unas horas una región precisa de la barrera. La intensidad es mucho menor que en una ablación: la meta consiste en mover burbujas, no en calentar neuronas.

El control se basa en escuchar. Las microburbujas emiten una firma acústica mientras oscilan. Los receptores detectan esa señal y el sistema ajusta la presión antes de que el movimiento se vuelva violento. Un estudio clínico en personas con Parkinson mostró que la dosis de cavitación podía vigilarse y distribuirse sobre una cuadrícula de tratamiento. El control acústico de la apertura de la BHE

En 2024, HM CINAC llevó la idea a una diana especialmente difícil. Abrió simultáneamente la barrera en la sustancia negra y el putamen de tres pacientes con Parkinson. Una PET con colina mostró mayor entrada del trazador en las regiones tratadas y el procedimiento no produjo acontecimientos graves. El ensayo nigroestriatal de Móstoles El experimento no pretendía curar el Parkinson con colina. Demostró que una molécula transportada por la sangre podía penetrar selectivamente dos piezas profundas del circuito enfermo.

El equipo español ha estudiado además cuánto dura esa puerta en primates y cómo cambia el tejido tras cerrarse. La dinámica temporal de la apertura en primates La siguiente combinación será terapéutica: anticuerpos, vectores, nanopartículas u oligonucleótidos antisentido enviados a una región definida por imagen. Una revisión de HM CINAC y CIBERNED publicada en 2026 analiza precisamente el uso de ultrasonidos de baja intensidad para transportar oligonucleótidos al sistema nervioso central. La revisión sobre entrega de oligonucleótidos

La plataforma deja así de ser un bisturí sin hoja. Se convierte en una dirección postal temporal dentro del cerebro: el fármaco circula por todo el organismo, pero la puerta se abre únicamente donde el software ha decidido.

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05 — A baja intensidad, el sonido puede modular un circuito sin lesionarlo.

El calor crea un cambio permanente. La neuromodulación busca un cambio reversible. Pulsos breves y débiles deforman de manera minúscula las membranas celulares, alteran canales iónicos sensibles a fuerzas mecánicas y modifican la probabilidad de que una neurona dispare. El mecanismo microscópico continúa afinándose, pero la capacidad de cambiar la actividad de una diana cerebral ya puede medirse con electrofisiología, imagen funcional y conducta.

Aquí los ultrasonidos ocupan un territorio que ninguna herramienta externa domina por completo. La estimulación magnética transcraneal es cómoda, pero concentra mejor su campo en la corteza cercana a la superficie. La estimulación cerebral profunda alcanza estructuras internas con gran precisión, aunque necesita introducir electrodos y un generador. El ultrasonido puede enfocar una región profunda desde fuera, modificar la forma del pulso por software y volver a tratarla otro día.

La Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias del Instituto de Salud Carlos III dedicó en 2025 una ficha completa a los ultrasonidos focalizados de baja intensidad en temblor esencial y patología psiquiátrica. El documento los define como una tecnología no invasiva prometedora, destaca la necesidad de monitorización por imagen en tiempo real y separa con claridad sus usos de los HIFU térmicos. La evaluación española del LIFU

La señal clínica empieza a aparecer. En un ensayo doble ciego de 2024, 23 personas con depresión mayor completaron seis sesiones dirigidas a la corteza prefrontal dorsolateral izquierda. La puntuación media de depresión bajó de 28,5 a 16,8 en el grupo activo al terminar el tratamiento y hasta 14,8 dos semanas después; el grupo simulado permaneció muy por encima. El ensayo de neuromodulación en depresión

El tamaño del estudio todavía pertenece a la fase de descubrimiento. La ingeniería, sin embargo, ya anuncia una ventaja decisiva: se puede ensayar un circuito sin destruirlo. Una sesión breve permite observar si cambia la actividad, la conectividad o el síntoma. Las sesiones siguientes ajustan frecuencia, presión, duración y diana. La neurología adquiere un instrumento capaz de preguntar al cerebro antes de comprometerlo.

Para 2035, la neuromodulación acústica será la aplicación que convierta una máquina utilizada algunas veces al mes para ablaciones en una plataforma de sesiones repetidas. El casco no solo silenciará una diana. También podrá entrenarla.

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06 — La inteligencia de la máquina estará en corregir y escuchar.

Dos pacientes con la misma enfermedad no poseen el mismo cráneo. Densidad, espesor, cavidades y ángulo de incidencia alteran cada trayecto acústico. Algunas anatomías transmiten energía con facilidad; otras obligan a utilizar más potencia y elevan el calor acumulado en el hueso. La expansión clínica depende de convertir esa diversidad en datos que el sistema pueda aprender.

La primera generación calcula una corrección física a partir de una tomografía. La siguiente compara simulaciones, sonificaciones de prueba y respuesta medida para adaptar el plan. La patente US12582386B2, concedida en 2026, describe un modelo de aprendizaje automático que predice ajustes para diferentes aberraciones y utiliza el resultado de tratamientos previos para mejorar la compensación. La patente de corrección asistida por aprendizaje automático Una patente demuestra una pretensión de ingeniería; la evidencia clínica deberá demostrar cada beneficio. Su importancia está en la dirección del diseño: el aparato deja de obedecer una tabla fija y aprende la relación entre cráneo, señal aplicada y foco obtenido.

La resonancia proporciona una segunda corriente de datos. Durante una ablación, mide cómo cambia la temperatura en cada vóxel. El algoritmo puede comparar potencia eléctrica con calentamiento real y anticipar la siguiente dosis. Durante la apertura de la barrera, los micrófonos acústicos escuchan armónicos de las microburbujas. En neuromodulación, electroencefalografía e imagen funcional pueden mostrar si el circuito respondió.

El sistema del futuro tendrá tres bucles. Planificará con un gemelo acústico individual construido desde la imagen del paciente. Observará temperatura, cavitación y desplazamiento durante cada pulso. Corregirá fase, amplitud o presión antes del siguiente. El médico seguirá definiendo la diana y los límites; el software se encargará de mantener miles de caminos dentro de ellos.

Este bucle cerrado resulta más importante que aumentar sin fin la potencia. La plataforma gana seguridad cuando utiliza la mínima energía capaz de producir el efecto previsto y reconoce de inmediato una desviación. También amplía el número de pacientes tratables al encontrar rutas acústicas que un ajuste estándar descartaría.

El casco parece pasivo en una fotografía. En realidad, es un instrumento que modela el cráneo, escucha burbujas, lee un termómetro tridimensional y vuelve a enfocar cientos de veces. La revolución médica dependerá tanto de ese software como de los transductores.

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07 — Calor, apertura, estimulación y química compartirán la misma sala.

Los ultrasonidos focalizados describen una familia de efectos, no un único procedimiento. Cambiar intensidad, frecuencia, duración y forma del pulso cambia la interacción con el tejido.

Con energía alta y sostenida, la convergencia eleva la temperatura y coagula una diana: es la función que ya trata temblor y Parkinson. Con pulsos de baja intensidad y microburbujas, abre la barrera hematoencefálica. Con otra pauta de baja intensidad, modula la excitabilidad neuronal. Si el paciente recibe una sustancia sensible al sonido, la energía puede activar química terapéutica dentro de un tumor. Pulsos extremadamente breves y de gran presión pueden producir una nube de cavitación que fragmenta tejido de forma mecánica, la técnica conocida como histotricia.

Una revisión de 2026 en Neuron reúne estas modalidades y muestra que la plataforma transcraneal ha pasado de la termolesión a la estimulación, la entrega dirigida y la oncología. La revisión sobre ultrasonidos transcraneales en humanos La relación entre ellas es industrialmente valiosa: comparten simulación del cráneo, enfoque electrónico, imagen y una parte creciente del control acústico.

Esta convergencia cambia la economía hospitalaria. Una instalación dedicada exclusivamente a una intervención poco frecuente compite por horas caras de resonancia. Una instalación que trata trastornos del movimiento, abre la barrera para administrar terapias, participa en protocolos oncológicos y ofrece neuromodulación repetida se convierte en una línea asistencial. Los equipos clínicos comparten aprendizaje, mantenimiento y planificación. Cada indicación nueva hace más útil la inversión realizada para la anterior.

España ya posee el comienzo de ese ecosistema: centros con experiencia acumulada, físicos médicos, neurólogos de trastornos del movimiento, acceso a resonancia de 3 teslas y grupos conectados a CIBERNED e ISCIII. La contribución científica de HM CINAC enseña que un centro puede avanzar a la vez en dianas térmicas, seguimiento metabólico y apertura de la barrera.

La imagen popular seguirá siendo la de una mano que deja de temblar durante la sesión. La capacidad decisiva será menos visible: un único aparato podrá elegir entre destruir unos milímetros, abrir una puerta capilar o alterar temporalmente la actividad de un circuito. La plataforma será habitual cuando los hospitales programen ultrasonidos cerebrales como hoy programan radioterapia, endoscopia o neuroestimulación.

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08 — En 2035, el sonido será una especialidad clínica.

La curva ya ha salido del laboratorio. El informe mundial de la Focused Ultrasound Foundation contabilizó 24.808 tratamientos cerebrales acumulados hasta 2025 y 7.161 realizados solo en 2024. El temblor esencial representaba la mayor parte, seguido por Parkinson, tumores y grupos iniciales en dolor, Alzheimer y psiquiatría. El informe mundial de 2025

Si las sesiones cerebrales crecieran un 20% anual desde el dato de 2024, superarían las 53.000 en 2035. El cálculo no necesita una explosión uniforme. Las ablaciones continuarán extendiéndose a nuevos centros; la apertura de la barrera añadirá tratamientos repetidos ligados a cada dosis de un medicamento; la neuromodulación funcionará en cursos de varias sesiones. Las modalidades no térmicas aportarán precisamente el volumen que una cirugía de una sola vez no puede generar.

El pronóstico de ParallaxSee se considerará cumplido si, el 31 de diciembre de 2035, concurren tres condiciones. Primero, el mundo registra al menos 50.000 sesiones terapéuticas transcraneales de ultrasonidos focalizados en un año. Segundo, grandes reguladores han autorizado su uso ordinario para cinco indicaciones neurológicas, psiquiátricas o neurooncológicas distintas. Tercero, al menos una autorización corresponde a un mecanismo no térmico: apertura de la barrera, neuromodulación, activación de un fármaco, histotricia u otro efecto cuyo objetivo principal no sea coagular tejido con calor.

El umbral es ambicioso y la base tecnológica ya lo sostiene. La corrección de fase atravesó cráneo humano. La resonancia convirtió la dosis térmica en una imagen. Los ensayos controlados produjeron beneficios duraderos. Los equipos españoles demostraron nuevas dianas y abrieron regiones profundas de la barrera hematoencefálica. La escucha de microburbujas transformó una interacción frágil en un proceso controlable.

Durante gran parte de la historia de la neurología, alcanzar una región profunda significó abrir, perforar o implantar. Los ultrasonidos proponen una arquitectura diferente: conocer el cráneo con imagen, calcular miles de trayectos, reunir energía solo en el punto elegido y observar la respuesta mientras sucede.

En 2035, el gran avance no será una máquina que sustituya todos los bisturís. Será una plataforma capaz de hacer cosas que ningún bisturí puede hacer: abrir una barrera durante unas horas, entregar una molécula a una coordenada, modular una red sin dejar nada dentro y regresar otro día con un pulso distinto. La nueva puerta del cerebro estará hecha de sonido y se abrirá con software.

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Pronóstico abierto / 2035

82% es un punto de partida.

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Registro de pruebas

Fuentes

  1. 01
  2. 02
  3. 03
    Ultrasonido focalizado de baja intensidad para temblor esencial y patología psiquiátrica

    Instituto de Salud Carlos III, Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias / María del Mar Polo de Santos y Begoña Rodríguez Ortiz de Salazar / 2025-08-01

  4. 04
    Manual SEN de nuevas tecnologías en trastornos del movimiento

    Sociedad Española de Neurología / Esther Cubo, Pablo Mir, Álvaro Sánchez Ferro y colaboradores / 2023-02-06

  5. 05
    Systems and Methods for Focussing an Acoustic Energy Beam Transmitted Through Non-Uniform Tissue Medium (US6666833B1)

    United States Patent and Trademark Office via Google Patents / Zvi Friedman y Dov Maor / 2003-12-23

  6. 06
    500-Element Ultrasound Phased Array System for Noninvasive Focal Surgery of the Brain

    Magnetic Resonance in Medicine / Kullervo Hynynen y Ferenc Jolesz / 2004-07-01

  7. 07
    A Randomized Trial of Focused Ultrasound Thalamotomy for Essential Tremor

    The New England Journal of Medicine / W. Jeffrey Elias y colaboradores / 2016-08-25

  8. 08
  9. 09
    Randomized Trial of Focused Ultrasound Subthalamotomy for Parkinson's Disease

    The New England Journal of Medicine / Raúl Martínez-Fernández y colaboradores / 2020-12-23

  10. 10
  11. 11
    Five-Year Follow-Up of Unilateral Focused Ultrasound Subthalamotomy for Parkinson's Disease

    Movement Disorders / Raúl Martínez-Fernández y colaboradores / 2026-04-23

  12. 12
    Staged Bilateral MRI-Guided Focused Ultrasound Subthalamotomy for Parkinson Disease

    JAMA Neurology / Raúl Martínez-Fernández y colaboradores / 2024-05-13

  13. 13
    Focused Ultrasound Subthalamotomy in Early Parkinson's Disease: A Pilot Study

    Journal of Neurology, Neurosurgery & Psychiatry / Raúl Martínez-Fernández y colaboradores / 2023-09-07

  14. 14
    Focused Ultrasound Therapy for Movement Disorders

    The Lancet Neurology / Raúl Martínez-Fernández, Sonja Paschen, Marta del Álamo y colaboradores / 2025-08-01

  15. 15
  16. 16
    Nigrostriatal Blood-Brain Barrier Opening in Parkinson's Disease

    Journal of Neurology, Neurosurgery & Psychiatry / Raúl Martínez-Fernández y colaboradores / 2024-05-16

  17. 17
  18. 18
  19. 19
  20. 20
    Differential Prediction of Aberration Corrections for Ultrasound Therapy (US12582386B2)

    United States Patent and Trademark Office via Google Patents / Talia Amar y Yoav Levy / 2026-03-24

  21. 21
  22. 22
    2025 State of the Field Report

    Focused Ultrasound Foundation / 2025-07-31

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